MIS BRUMAS


Mis brumas buscan tu día,​
mis manos buscan tus sale​s recordando
aquel verano en que tus besos
hacían latir mi corazón.​
Fuiste el sol de mis comienzos,​
el desmayado vientre de mis manos,
el cofre de mis hondos secretos,
la cruel distancia de unos labios​
que su verbo​ hilaban a impulsos del viento​
grabando nombres en mi carne,
vivificando mis letras​
con los ecos de sibilinos cantos.​
Así, cuando callaste,
me dominó el invierno,
me poseyó el olvido​ y mis noches
buscaron un refugio
que me atara, para siempre,
a la fúlgida llama de tu abrazo.​

LO OSCURO MUERDE


Lo oscuro muerde,
la noche sangra
ante la visión infame
de un oxidado vientre
colgando del abismo.
La sangre, penetrada
por el sabor del rayo,
quedó purificada.
Nadie compartió el duelo
de mi horrible venganza,
ni la herida que me dejó la injuria,
ni el halo que rodea mi desconsuelo.
Algunos sí, quizás,
se conviertan en mis verdugos
y besen la espalda del mundo…,
pero pocos alcanzarán el vientre
de la verdad.
Y aún así ríen,
exponiendo sus místicos labios
al vulgar maquillaje
de una grotesca carcajada.

EN SAGRADA EBRIEDAD


¡Hela ahí, levantando su copa
con los mismos excesos de siempre!
¿Quién sembró angustia en mi corazón
y derramó ríos de lodo
sobre una voz preñada de poesía?
En su torpe locura se desnuda,
sin conocer su cuerpo,
siguiendo el obsesivo ritmo de la noche,
hipnotizada por los guiños de una estrella.
Tendida en su lecho,
quisiera alcanzar aquel extraño cielo
desde el que descendió la sagrada semilla.
Con ansias de infinito,
en transmundano hervor,
abre sus desmayados labios,
hermanos del silencio,
amigos de la vida,
queriendo apurar el último sorbo
de la marmórea fuente consagrada al amor.

CON CRISTALINA OPACIDAD


Con cristalina opacidad,
sobre el anillo de mis lunas,
ardiente y sensual, se derramó
la miel de tus palabras.
 
Un trago de húmeda feminidad
recorre mis brumosos bosques.
Se colapsan mis cielos,
bebo el amargo licor
de mi maltrecha orfandad…
 
Mi corazón
ha perdido toda esperanza.
La insaciable sed
de mis exhaustos labios
quiso saciarse en nuestra sangre,
tan generosamente derramada.

A LA ORILLA DE SUS OJOS


A la orilla de sus ojos
cobran vida los cuerpos.
Seductora sirena,
con espesos venenos quisiera
dar caza a inocentes criaturas
atrayéndolas hasta su vórtice
para adormecerlas luego
con sensuales impulsos.
En prolijas curvas su traición expande
propagando siempre las mismas mentiras, 
difundiendo cada día las mismas historias,
cortando los débiles hilos que mantienen unidas
su ligera piel con mis cansadas vértebras.
Nació en un cielo
de inasequible locura.
Sobre una esfera de cristal,
en carne viva,
agita sus delgados hilos
removiendo abismos,
desbrozando líneas,
renovando olvidos,
encendiendo nocturnales llamas
que tan sólo apagan sus infinitas delicias.

UNA EDAD


Una edad de enmarañados tonos, ​
de rosas fragantes,​
de espinosos​ desiertos,
de ojos sombríos.​..
 
Por el abismo,
olvidados pasos,​
ríos de hondos caudales…

Un veneno de cristales lentos,​
de tumba azul y dulce​,
de silenciosas aguas,
de vida turbia e infinita.​