EL TEMPLO DE LAS DOS LUNAS: Y las moscas

1

¡…Y las moscas

pegadas a septiembre,

lleno de uvas!

 

2

En la mañana

late, apacible,

el corazón del Buda.

 

3

Sobre todas las cosas,

incansables,

los gorriones saltan…

¡Ellos saben beber de la nieve

y del fresco rocío

de primavera!

 

4

Campo de rojas amapolas,

¡cómo se enciende mi corazón

con tu llama!

 

5

Escrutando el oriente

y el poniente

se alzan, doradas,

las cúpulas del templo.

Prestan las hojas del arce

su rubor a la vieja campana.

Pequeñas hojas,

vuelan las amarillas mariposas

entre la soledad de los montes.

 

6

Fugaz, pasó la lluvia;

entre las hojas, húmedas,

paseo junto al río.

¡Otoño, dulce otoño,

cuánto te hiciste esperar!

 

7

Hacia el Este

huyen las garzas.

Se enfurece el riachuelo

con la fuerza del viento.

Quietos, los pajarillos,

entre las hojas, tiemblan.

8

Tras el breve chubasco,

su inagotable cháchara

reanudan las cigarras.