DE NORTE Y SOMBRA

De norte y sombra,

de estrellas y luz,

sin que ningún demonio

pueda apagar mi vida,

sin conocer el eje de la muerte,

con un destino indescifrable

en la verdad del amanecer,

con la ilusión danzando

entre mundos desconocidos,

con el equilibrio girando

en el atardecer de la pureza,

viendo, ya anciano,

un universo que no entiendo

y, en el silencio,

el alcance de algo que no se explica,

buscando, solo, en las entrañas del tiempo,

una mirada que se ha ido.