ESA MUERTE

Esa muerte,

convencida

de que todo va bien,

tiene cerradas

las puertas de mi alma.

Desde el huracanado

campo de su estrecha conciencia

blasfema incesantemente,

de mi indolente voluntad

quisiera apoderarse.

Parece un viento

venido del infierno.

Con expresión contraída

por todas partes deambula,

y cree firmemente que los vivos…

¡somos sonámbulos!