PESA MI ALMA

Pesa mi alma más que todo el tiempo.

Afirman los sabios,

que de unos gramos de sustancia suprema

encadenada a los huesos

nace una filosofía trémula,

un desierto de amor

que se transmuta en energía.

Mi espíritu

es como el humo

que atraviesa unos pliegues;

mi cuerpo, un viejo cenicero

olvidado en un rincón.

Todo en el mismo universo,

bajo insólitas formas de vida.