SIN NOTICIAS

¡Sufro tanto

con mis pensamientos…!

Soy incapaz de olvidarme

de aquel niño que fui

y me entristecen mis ojeras.

Me escondo en mis vicios,

distintos de comerme las uñas

o buscar el éxito en las fiestas…

Durante la semana,

comparto el mismo techo que mi familia.

De vez en cuando,

hablo con mi hermana.

Mis cenizas

volarán por el paisaje.

Apenas breves recuerdos

de mis queridos abuelos.