DE QUÉ IMPOSIBLES

¿De qué imposibles naceré

si en las cenizas me he perdido?

¿Cómo podré atreverme

a partir mis cadenas

si esta celda fue siempre

mi única esperanza?

¿Encontraré alguna vez el martillo,

¡oh, prodigioso martillo!,

con que esculpir mis bronces?

Debajo de mis cielos,

se viste el horizonte

de un infinito azul…

¡Voy a por ti, destino,

ahora que me iluminan

tus distantes luceros!